jueves, 1 de septiembre de 2016

DISEÑO CURRICULAR EN LA EDUCACIÓN

Cuando hablamos del diseño curricular descubrimos que su historia es reciente, la podríamos ubicar entre el siglo XIX y el siglo XX donde surgen las teorías de cómo y con qué contenidos se debe educar, formando así un plan de estudios.

Al analizar la Historia de la educación nos damos cuenta que siempre ha habido educación desde que el ser humano se conformó como tal,  se ha hecho  a través de algunas formas y finalmente alguien ha decidido que así se eduque. Esto corresponde al diseño curricular.
Todas las sociedades han dado elementos para la conformación de un currículum: India, China, Japón, Árabe, los antiguos Mexicas. Generalmente sus orientaciones corresponden a las necesidades concretas de su contexto y de su cultura. 

En un principio podríamos hablar de un diseño curricular más de tipo intuitivo, sin regulación alguna. En algunos la educación estaba guiada por los sacerdotes, hechiceros, magos, chamanes… que formaban a un grupo de “iniciados”.

Platón propuso que debería haber tres tipos de educación: para los gobernantes, para los militares y para los artesanos. El Estado es quien debería regir la educación.

Por otro lado en la antigua Esparta la principal actividad era la formación militar, incluyendo también a las mujeres. Algo que nos ayudaría a comprender esta situación es el filme “300” dirigida por Zack Snyder en 2007.

Aristóteles desarrolló investigaciones y le puso nombre a varias ciencias.
Tanto en Grecia como en Roma existían los pedagogos (pais – niño, gogé – camino), la persona que instruía a los niños, algunos de ellos eran esclavos. Y para mayores conocimientos existieron los preceptores que daban una educación personal a los hijos de las familias con mayores recursos. Al parecer no había una educación generalizada para toda la población.

A principios de la Edad Media el Emperador Carlomagno ordenó que la Iglesia educara a la población a través de las escuelas:
  • Las escuelas parroquiales para la educación básica al lado de las parroquias.
  • Las escuelas monacales al lado de los conventos (posteriormente se convirtieron en universidades); la formación que se dio fue la escolástica, fundamentada en la formación religiosa (teología) y la filosofía de Aristóteles.
  • Las escuelas palatinas (al lado del palacio) para la instrucción de los gobernantes.
  • Las escuelas catedralicias (adjuntas a las catedrales) para la formación del clero.


En la Edad Media se decidió que se enseñara el trivium  (gramática, lógica o dialéctica y retórica) y el quadrivium (geometría, aritmética, astronomía y música). Posteriormente se llamó escolástico al que enseñaba Filosofía y Teología, siendo su título oficial el de Magíster.

En el Renacimiento y la Edad Moderna encontramos que la ciencia prácticamente surgió ajena a la educación formal. Los primeros científicos y filósofos (Descartes, Galileo, Kepler,…) no formaban parte del claustro de profesores de las universidades más bien hubo un fuerte conflicto entre ambas esferas del conocimiento como lo de muestra la condena de Galileo y los temores de Descartes. Éste último requiere la aprobación de las autoridades eclesiásticas y universitarias para evitar algún problema con las autoridades. Poco a poco la ciencia entra en las universidades y se van configurando nuevos planes y programas de estudios.

Los pioneros en la integración del humanismo, la ciencia y la cultura fue la educación jesuita.

En el siglo XIX encontramos ya una ciencia totalmente incorporada en las universidades y se formaliza a través de la intervención de los Estados nacionales en el siglo XX. En estos tiempos surge el Diseño curricular como un área del conocimiento ya establecida que enriquece a la reflexión pedagógica.

Entre algunos de los investigadores podemos mencionar a Ralph Tyler, Stenhouse, Hilda Taba, Margarita Pansza, y más cercanos a Angel Díaz Barriga y a su hija y Frida Díaz-Barriga Arceo. Éstos últimos, desde la UNAM han dado las principales orientaciones sobre el diseño curricular en México.


Actualmente encontramos  una gran cantidad de modalidades educativas que han requerido diseños curriculares diversos como: educación inicial, básica, media superior, superior, posgrado; con modalidades presencial, semipresencial, tutorial, a distancia, en línea… creando currículo  rígidos, flexibles, disciplinares, interdisciplinares, de formación en el trabajo, de formación en el servicio, orientados a la investigación, capacitación para el trabajo, entre otros. 

Por: Javier Galvez M.

RELIGIÓN, POESÍA, MATEMÁTICAS Y CIENCIAS NATURALES EN LA EDAD MEDIA

En la edad media la educación se basaba en el catolicismo ya que era la principal religión.

En la Edad Media se dan varios tipos de poesía:

Poesía Trovadoresca:
Para practicar la poesía de los trovadores hace falta dominar el arte de componer versos. Por ello se consideraba más culta que la poesía tradicional.
Algunos trovadores importantes fueron los catalanes Guillem de Cabestany, Cerverí de Girona o Raimon Vidal de Besalú.
Poesía Culta
Durante el siglo XV se desarrollaron dos corrientes de poesía culta: la llamada poesía cortesana o de cancionero ( porque se cultivaba en la corte y se recopilaba en los llamados cancioneros), cuyo destino era ser cantada, leída o recitada en la corte, y la poesía alegórica.
La poesía cortesana se trata de una poesía de estilo muy complejo, con numerosos juegos de palabras, métrica muy elaborada, etc.. La poesía de tipo alegórico presenta también un estilo muy complejo y temático elevado.
El lenguaje de la poesía culta se caracteriza por su exquisitez formal. Los poetas hacen alarde de su manejo del idioma, de la rima y del dominio de los recursos literarios.
Poesía Épica
Los pueblos emancipados del latín quieren expresar sus sentimientos mediante su lengua y lo hacen a través de poemas de carácter, en general, heroico que relatan la vida de personajes importantes a los que se les atribuye grande hazañas o sucesos importantes (gestas).
Todas estas composiciones constituyen lo que conocemos como Poesía Épica.
Estas gestas, compuestas para ser recitadas, pertenecen al Mester de Juglaría, es decir a los juglares pertenecientes al Mester de Juglaría. Estos juglares iban de lugar en lugar recitando versos propios o ajenos, por lo general acompañados de algún instrumento musical; usaban el romance o la lengua vulgar y su oficio le proporcionaba alimento, hospedaje o dinero.
Poesía Lírica
La poesía lírica medieval, como manifestación de los sentimientos personales, nace espontáneamente del pueblo. Se transmite oralmente y, como es lógico, va sufriendo variaciones, tanto en el texto como en la música, al pasar de boca en boca y de mano en mano. Las primeras manifestaciones escritas de esta lírica aparecen en el territorio arábigo - andaluz. También surgieron otros núcleos poéticos en la Península, como la lírica galaico - portuguesa.
Poesía Didáctica
Los clérigos empiezan a utilizar la lengua romance en sus composiciones poéticas, para enseñar al pueblo; De aquí la denominación de Poesía Didáctica. Se trata de una poesía popular que se caracteriza por la novedad en los temas y por un mayor cuidado en el lenguaje.
La métrica que utiliza es la cuaderna vía, estrofa de cuatro versos alejandrinos de 14 sílabas métricas con una sola rima consonante (monorrima) En la conocida estrofa del “Libro de Alexandre” se recoge esta peculiar forma de componer.
El lenguaje es más cuidado, aunque adopta a veces un tono familiar para acercarse más al pueblo al que va dirigido. Los temas tratados en estos tipos de poemas son fundamentalmente religiosos: vidas de santos, leyendas sobre la Virgen...
Las primeras manifestaciones de la prosa castellana son del siglo XIII. Alfonso X el Sabio fue su impulsor, al poner todo su empeño en elevar el castellano al rango de lengua oficial y de cultura, de modo que fuera empleando en documentos oficiales (que hasta entonces se redactaban en latín) y en obras de carácter científico.

Las matemáticas en la edad media
La matemática representa el estudio de las relaciones entre cantidades, magnitudes y propiedades, y de las operaciones lógicas utilizadas para deducir cantidades, magnitudes y propiedades desconocidas. Es una ciencia que ya ha cumplido 2000 años de edad, y aunque actualmente está estructurada y organizada, esta operación llevó muchísimo tiempo. En el pasado las matemáticas eran consideradas como la ciencia de la cantidad, referida a las magnitudes (como en la geometría), a los números (como en la aritmética), o a la generalización de ambos (como en el álgebra). Hacia mediados del siglo XIX las matemáticas se empezaron a considerar como la ciencia de las relaciones, o como la ciencia que produce condiciones necesarias. Esta última noción abarca la lógica matemática o simbólica — ciencia que consiste en utilizar símbolos para generar una teoría exacta de deducción e inferencia lógica basada en definiciones, axiomas, postulados y reglas que transforman elementos primitivos en relaciones y teoremas más complejos.

Las ciencias naturales en la edad media
En la Edad Media había predominado el interés por los saberes del espíritu, especialmente la teología y su proyección metafísica.
Predominaba una física cualitativa según la cual los fenómenos naturales tenían adecuada y suficiente explicación en las formas sustanciales o entelequías, realidades que, si como explicación cosmológica última pueden tener validez, resultan estériles para el conocimiento de los hechos y las regularidades concretas de la Naturaleza y el progreso en su dominio.
No habían dejado de cultivarse las ciencias de la Naturaleza (ciencias particulares) a través de la observación y la experimentación (observación provocada), a partir de la difusión de la ciencia árabe en el siglo XIII, que contenía todo el acervo científico-natural del aristotelismo, de sus continuadores en física (Galeno, Averroes, etc.), así como múltiples aportaciones de culturas orientales asimiladas por el Islam.
Sin embargo, se había operado una cierta extrapolación del método deductivo propio de la filosofía al terreno de las ciencias de la Naturaleza.

La visión popular de la Edad Media se considerada como una era oscura para la ciencia, dominada por la regla de la fe y aplastando la “luz de la razón”.

LA EDUCACIÓN EN LA EDAD MEDIA HASTA EL SIGLO XIX



Durante la Edad Media continúa el predominio de la educación cristiana en suelo romano, pero tres grandes creaciones le son propias: la formación caballeresca, la enseñanza gremial y la creación de las universidades.

La educación monástica
La Iglesia cumple ahora la tarea de conciliar la educación clásica con la educación salvadora del evangelio.

La pedagogía monástica no fue un proyecto de estudios o de normas educativas ideadas por algún pensador. Sin embargo fue esencialmente la creación sólida de una firme institución, capaz de ir dominando con la piedad el trabajo y el estudio, la fuerza del ambiente. Los monasterios constituyen grandes colonias educativas a cuyos alrededores se van formando grandes núcleos de población.

En los monasterios lo esencial era la vida religiosa y sólo subdiariamente la cultura y la educación. Su aspecto intelectual era muy bajo pero en cambio fue muy elevado su lado moral y espiritual. Su finalidad educativa más importante era la formación de los monjes.

Las escuelas catedralicias
Se desarrollaron  a partir del siglo XI. En ellas la enseñanza estaba a cargo de un didascalus, aunque también participaba en ésta los mismos obispos, monjes y sacerdotes. Las escuelas catedralicias estaban destinadas principalmente a la formación de los clérigos. Su enseñanza estaba constituía por materias realistas y humanistas.

La educación de la mujer, su vida se transcurría en la tranquilidad del hogar doméstico. Para educar a sus hijas las personas poderosas acudían a veces a profesores civiles, pero la mayoría las entregaban a las religiosas. En los conventos se copiaban libros y se hacían labores. 

Educación palatina y estatal
Con el transcurso del tiempo la educación monástica y eclesiástica medieval se había ido deteriorando. En los siglos VIII y IX hay como un oasis en esa época y es la actuación de dos grandes monarcas: Carlomagno y Alfredo el Grande. Ambos se preocupaban de la educación, no sólo de los eclesiásticos sino de los pueblos y de la misma nobleza.

Carlomagno  empezó por organizar su palacio, una escuela a la que asistieron él mismo, su familia y algunos nobles seleccionados por el servicio de la Iglesia y del Estado.  Al frente de ella puso a Alcuino. En la escuela se enseñaba toda clase de materia, desde lo más elemental, como la escritura o la lectura, hasta los humanistas en latín.

Dicha escuela de palacio consiguió hacer de los toscos guerreros que rodeaban a Carlomagno personas instruidas y amantes de la cultura. Carlomagno organizó dos escuelas destinadas a la enseñanza de la música religiosa. Se crearon escuelas de dos grados: pequeñas y episcopales. En las primeras se enseñaba la lectura, la escritura, la gramática y música. En las segundas comprendía las siete artes liberales y debían servir de preparación a la teología.

Educación caballeresca
Otro elemento de la educación seglar de la Edad Media lo constituye el desarrollo de la educación caballeresca. Las condiciones sociales y políticas de esta época hace que surja un tipo de hombre que se distinga por sus condiciones guerreras. De aquí la importancia de la educación física, valor, honor, fidelidad y cortesía.

La educación árabe
Aunque limitada en su mayor parte a España, la enseñanza de los árabes tuvo una gran trascendencia porque fueron los sostenedores y transmisores de la cultura clásica a toda Europa, cuando ésta aún se hallaba en el periodo más oscuro de la Edad Media.

En España la educación de los árabes llegó a su apogeo en el siglo X con el Califato de Córdoba. Crearon multitud de escuelas primarias en las que enseñaba la lectura, escritura y versículos del Corán. Multiplicaron las bibliotecas en las que había millones de obras clásicas y sobre todo organizaron una enseñanza superior, en las que se cultivaron la filosofía, las matemáticas y las ciencias naturales, abandonadas entonces por la cristiandad.

La educación de la mujer, las niñas recibían igual instrucción que los niños, y también disfrutaron de la enseñanza superior, dedicándose bastantes mujeres a la literatura y medicina.

Formación escolástica
Surgen numerosas escuelas municipales y gremiales que son el preludio de las universidades como una necesidad que presentaban las escuelas catedralicias. Hay dos vertientes:
  • Scholasticus: están en los primeros siglos en la Edad Media donde se enseñaba el Trivium (gramática, retórica y dialéctica).
  • Cuatrivium: dentro de ella se enseñaban aritmética, geometría, astronomía y música lo que se conoce como las artes liberales. Más tarde se introduce la filosofía y teología.
La enseñanza en la escolástica se basa en la ciencia y en la teología que dan un cambio radical. Su finalidad era enseñar una verdad al hombre y una verdad revelada.

La educación universitaria
El desarrollo de la educación seglar en la Edad Media está constituido por el nacimiento de las Universidades en el siglo XII.

El término de Universidad está tomado del latino Universitas y hace referencia al nombre que recibió en París al adquirir personalidad jurídica como corporación: Universitas magistrorum et scholarium Parisium commorantium (Unión de los maestros y escolares que moran en París).

Respecto a la enseñanza universitaria consistía en general en la exposición y análisis de un texto, en las cuestiones o presentación de argumentos y en la discusión de temas sugeridos por el maestro..

La educación gremial y municipal.
La educación gremial tenía naturalmente un carácter profesional. El alumno comenzaba su educación como aprendiz con un maestro de la profesión. A los quince o los dieciséis años termina su educación y adquiere la jerarquía de oficial.


EDUCACIÓN HUMANÍSTICA DEL SIGLO XV
La Edad Moderna comienza en el periodo en donde nace el renacimiento, pues durante el mismo se produjeron una serie de cambios políticos, económicos, religiosos, intelectuales y artísticos. En el renacimiento surge el humanismo, cuyo movimiento tiene presente al hombre en todas sus facetas.

La principal característica de dicho periodo fue un creciente laicismo en el contexto de la educación. La educación humanística supone una rebelión contra las fuerzas conservadoras.

Las nuevas ideas promovieron nuevas tendencias en la educación. Los estudios humanísticos incluían la enseñanza del latín básico en sus tres aspectos: lectura, escritura y conversación.

La educación física gozó de gran aceptación entre los humanistas, pero no sólo en cuestión de deportes sino también en la dieta y en la higiene. Los manjares fueron suprimidos; los lujos fueron suprimidos y en su lugar se puso la sencillez. Se concedió gran importancia a todo lo que podía desarrollar la fuerza muscular y la energía de carácter.

La educación moral no se limitaba a la obediencia ni a la autoridad religiosa, se intentó hacerla más práctica en sus aplicaciones a la vida de cada día. Las buenas maneras y la educación eran consideradas como aspectos esenciales de la educación moral.

La educación intelectual incluía todo lo que tendía al desarrollo de la razón, del juicio, del espíritu de iniciativa y de la espontaneidad. Se enseñaba a los principiantes la lectura y la escritura por medio de tablillas de diversos colores que tenían unas letras combinadas para formar palabras. A los más adelantados se les explicaba con método y claridad los clásicos antiguos recalcando las ideas religiosas y morales, y haciendo notar que todo lo bueno de sus obras nace de la divina revelación. A la enseñanza de la retórica seguía la de la aritmética, geometría, astrología y música que no son otra cosa que las disciplinas que integraban el quadrivium clásico. Se estudiaba a los grandes maestros de la filosofía: Platón y Aristóteles. Solamente al acabar estos estudios filosóficos se licenciaban es alumno.

La reforma
La reforma protestante trajo consigo la desaparición de muchísimas escuelas católicas. La Reforma nos deja algunos principios funestos como la intervención abusiva del Estado y el laicismo en la escuela.

El motor de esta reforma parte de la figura de Martin Lutero (1483 - 1546). Sus escritos pedagógicos se resumen en tres cartas en las que aconseja a los padres, pastores, magistrados y hombres de Estado trabajar diligentemente en la educación:

  • Llamamiento a los magistrados: recomienda aquí el estudio de las lenguas clásicas (latín, griego y hebreo). Los niños aprenderán también historia, matemáticas, canto y música, y para ello hay que fundar numerosas bibliotecas para ellos. Tampoco se ha de descuidar la literatura nacional.
  • El Estado debe organizar la enseñanza, su intervención es obligatoria. Sostiene que el Estado puede y debe forzar a los niños a acudir a la escuela, cosa que la Iglesia nunca había hecho.
  • La religión es la base de la educación y considera al canto como un elemento importante de la educación religiosa.
  • La elección y la formación de los maestros es de importancia capital.
En las escuelas elementales la lectura consistía por lo general en la pronunciación exacta de las palabras y en la memorización de las respuestas a preguntas del catecismo; se daban muy pocas oportunidades para una comprensión inteligente del significado. En las escuelas secundarias el método empleado consistía en memorizar reglas y declinaciones latinas y largos pasajes de los clásicos.


LA EDUCACIÓN REALISTA DEL SIGLO XVI
Los realistas humanistas propugnaron un plan de estudios demasiado avanzado para su época. Para educarse decían que no precisaban de libros, sino de contactos personales con la gente y con sus actividades sociales. Creían que la educación debía proporcionar las bases para las elecciones y decisiones sensibles, así como para la eficiencia social y el disfrute de las horas de ocio. Para ellos el arte de saber vivir debía constituir la finalidad de la enseñanza. También en este movimiento se quería dar a conocer los nuevos descubrimientos en lugar de limitar la educación a un mero estudio de lo ya conocido. Debían descubrirse los secretos de la naturaleza y utilizarlos adecuadamente para mejorar las condiciones de vida.

La mayoría de los realistas eran educadores prácticamente interesados en el desarrollo de la escuela por considerarla la institución idónea para la mejora de las condiciones de vida.


LA EDUCACIÓN EN EL SIGLO XVII
Las universidades dirigidas por los restos del pensamiento escolástico, en ellas se reducen su actividad. Los salones burgueses y las recién creadas academias científicas sustituyen a las universidades en su papel de vanguardia del saber. Se modifican las instituciones dándoles mayor amplitud y aumentando su nivel en relación con las exigencias. Los métodos y los programas cambian para suavizarse y hacer la escuela más tolerante.

Pedagogía racionalista
En sentido general ser racional significa comprometerse con la razón y la lógica en la resolución de los problemas. La pedagogía racionalista es un movimiento pedagógico y educativo, inspirado en el racionalismo pedagógico. Las características generales en la nueva confección inspirada por la filosofía moderna son:

  • Fundamento filosófico: se busca el apoyo en la educación exclusivamente en base a la razón y los principios filosóficos. Como consecuencia de todo ello surge una tendencia secular en la educación y la enseñanza.
  • Materias impartidas: la educación literaria era en latín pero se produjo un gran auge en las lenguas maternas y esto se debe a un esplendor de la sociedad. La matemática aún no tenía mucha importancia pero poco a poco irá tomando un papel relevante en la educación. Las ciencias naturales y física se estudian a través de un método más racional; se basaba en el aprendizaje del método inductivo y para la comprobación se completaba con el método deductivo.
Enseñanza primaria popular
La dirección de las escuelas se apoya en un programa fijo que aunque es escaso y defectuoso sirve para la instrucción básica de la gente. La Iglesia sigue con el poder ya que ellos son los encargados de asignar a los maestros y los libros. La religión era una asignatura obligatoria acompañada de la lectura, escritura y cálculo. En la segunda mitad del siglo XVII se crearon las escuelas pobres apoyadas por la misericordia de las clases altas.

San José de Calasanz formaba parte de los escolapios. La enseñanza era gratuita para los niños pobres y era obligación enseñar una buen lectura, la aritmética, la lengua cristiana y la gramática y principalmente la piedad y doctrinas cristianas.

En la escuela popular se enseñaba la lectura, la escritura, el cálculo, algo de historia, geografía y nociones básicas de arte junto al catecismo. La jornada duraba cuatro horas: dos por la mañana en las que se estudiaban materias memorísticas, y dos por la tarde dedicadas al canto y los ejercicios manuales.

De los ocho a los doce años se instruía al niño en las materias clásicas. A estas escuelas se les conocía con el nombre de escuelas latinas. Comprendían seis asignaturas: gramática, física, matemáticas, moral, dialéctica y retórica.

De los dieciocho a los veinticuatro años se pasaba a la academia que comprendía estudios universales. Los maestros debían prestar atención y vigilancia evitando los golpes y gritos. Los castigos debían evitar la repetición de mala acción.

La educación de la mujer en el siglo XVII
La enseñanza se adquiría en salones y en la corte. Abarcaba el conocimiento de las lenguas antiguas y filosofía. Se probaba por primera vez que la inferioridad de la mujer en el ámbito intelectual era falsa.

En las escuelas la presencia femenina era escasa y muy pocas sabían escribir correctamente y hacer operaciones básicas. Su programa comprendía la religión, la lógica, la gramática, la aritmética y nociones básicas de medicina y jurisprudencia.


LA EDUCACIÓN Y LA ENSEÑANZA EN EL SIGLO XIX
Heredero de la gran tradición pedagógica de los siglos anteriores, el XIX la continua, aunque con diferencias significativas. En primer lugar prosigue la pedagogía idealiza iniciada en la época precedente, y representada por filósofos de la altura de Fichte, Hegel y Schleiermacher y por escritores como Goethe. En esta misma dirección idealista se haya la figura de Federico Froebel, el creador de la educación de la primera infancia. También destaca la personalidad más realista de Federico Herbart, el fundador de la pedagogía científica y sus continuadores herbartianos.

Lo más valioso de esta época es la consideración de la pedagogía como ciencia, que se realiza a partir de Herbart. La educación gana ahora en precisión y rigor científico. La pedagogía de este siglo, a pesar de su carácter científico influye directamente en la educación por medio de las instituciones fundadas por los herbartianos como medios de aplicación de sus teorías.

Métodos
Aunque los pedagogos de siglos anteriores recomendaban el método inductivo, no solía aplicarse en las escuelas donde continuaba imperando el educativo, unido a la forma expositiva.

En lugar de estudiar en el libro de texto páginas de memoria o escuchar pasivamente el discurso de un profesor, el alumno se elevaba de lo conocido a lo desconocido, de lo concreto a lo abstracto. Los métodos inductivos contribuyeron poderosamente al desarrollo de la inteligencia.

Disciplina
Si en el siglo XVIII se atenuó el rigor en la disciplina, en el XIX se la suavizó por completo. La escuela moderna, con suave disciplina, con métodos atractivos, con recreos frecuentes y juegos permitidos, se diferencia totalmente de la de las otras épocas.

La pedagogía idealista
A finales del siglo XVIII y comienzos del XIX surge en Alemania una constelación brillantísima de grandes filósofos y escritores que se ocupan de la educación y que pertenecen a las corrientes idealistas y neohumanístas de la pedagogía. No es fácil diferenciar donde empieza entre ellos el idealismo y donde el humanismo, pues casi todos poseen esos dos caracteres.

Juan Teófilo Fichte: continúa la corriente idealista iniciada por Kant. Para Fichte la salvación de la nacionalidad está únicamente en la educación. Mas para esto es necesario que la educación llegue a todos los ciudadanos sin excepción alguna. No quiere una educación popular, pues, sino una educación nacional. La educación ha de ser eminentemente activa, basada en la propia actividad del alumno; lo importante no es el conocimiento sino la voluntad. Fichte ha sido también uno de los primeros defensores de la escuela unificada al pedir la educación de todos en todos los grados de la educación. Es uno de los precursores de la escuela activa al basar en su trabajo una parte de la educación.

Federico Daniel Schleiermacher: fue como casi todos los educadores de su tiempo, primero maestro privado y después profesor universitario. Influido por la corriente idealista de Platón y de Kant, considera la pedagogía como una ciencia derivada de la ética y la política. Aunque la educación pertenece al Estado, en ella debe intervenir la familia, la Iglesia, la ciencia y sobretodo la comunidad local. Considera que la educación religiosa corresponde a la Iglesia y no a la escuela. La influencia de este educador ha sido grande sobretodo en el campo de la cultura superior, universitaria, pero también en la primaria por sus ideas psicológicas y pedagógicas, de gran finura y profundidad.

Jorge Guillermo Federico Hegel: fue también profesor de enseñanza secundaria antes de pasar a la universidad. Representante máximo de la dirección idealista, creador de la idea del espíritu absoluto, la educación para él es el medio de espiritualizar al hombre.

Federico Froebel: se dedica a la educación de los niños, fundando una escuela llamada “Instituto general alemán de educación”. Fundó también la “Institución para los niños pequeños” que al poco tiempo cambió por el nombre de Jardín de Infancia. Esta institución tuvo gran éxito.. Dice que todos los niños, todos los muchachos y jóvenes, sin excepción alguna, cualesquiera que fuesen su situación y su clase deberían emplear por lo menos una o dos horas diarias en un trabajo serio. Otra de sus ideas y que caracteriza su método de educación, es el valor que asigna a l juego para la educación. La escuela tiene una función social al igual que individual.

Pedagogía científica: Juan Federico Herbart
El fundador de la pedagogía científica, Juan Federico Herbart, estuvo siempre relacionado con la educación, aunque más bien desde el punto especulativo, pedagógico, que del práctico. Sus experiencias educativas le sirvieron de base para sus meditaciones pedagógicas de gran riqueza y finura.

Para Herbart la pedagogía como ciencia, se basa en la filosofía práctica (ética) y la psicología. El fin de la educación según él, es la virtud, que consiste en el acuerdo de la voluntad con las ideas éticas. Estas ideas éticas son la libertad íntima, la perfección, la benevolencia, el derecho y la equidad.
En la actividad educativa Herbart diferencia tres momentos esenciales:

-El gobierno: se dirige a la conservación del orden, a la conducta externa de los niños, para lo cual el medio más importante es mantenerlos ocupados, activos.

-La Instrucción: tiene por fin, como toda la educación, la virtud, es decir, “la fuerza del carácter de la moralidad”.

-La Disciplina: se apoya sobre todo en el trato personal, pero se diferencia del gobierno en que este se dirige más al comportamiento externo que a la conducta propiamente dicha. La formación del carácter, es decir, la consistencia y la uniformidad de la voluntad, constituyen el objetivo de la disciplina.

En este momento la enseñanza debe ser descriptiva, porque ayuda a dar nociones claras y exactas. También debe ser analítica, porque por medio de preguntas y respuestas mantiene vida y animación en la clase; y sintética porque sirve para comunicar nociones que la interrogación no puede hacer descubrir, como los hechos históricos.

La pedagogía positivista: Herbert Spencer
En la segunda mitad del siglo XIX se difunde también una corriente filosófica, el positivismo, que tuvo sus repercusiones en la pedagogía. El mayor representante de él es Herbert Spencer. Es autor de una conocida obra, “La educación intelectual, moral y física”. La educación para él es la preparación para la vida completa. El ideal de la educación consiste en obtener una preparación completa del hombre para la vida entera.

Spencer da una gran importancia a la educación física y al estudio de la naturaleza. Es por fin el representante de la pedagogía individualista, al negar al Estado el derecho a intervenir en la educación. En realidad hay muy poco de original en la pedagogía spenceriana, a no ser su insistencia en el carácter utilitario, pragmático de la educación, y en el valor del conocimiento científico.




Licenciatura en Pedagogía
Universidad del Golfo de México